Narra Ángel
Todos mis intentos de huida habían sido infructuosos .Aun
con el corazón en un puño, mire asía afuera
de la cabaña donde me encontraba aun recordando como Bree se apresaba a defenderme. Su
intensa concentración no me mostraba ni rastro de duda, a pesar que Michael la
superaba en número. Sabía que no podía esperar ningún tipo de ayuda ya que, en
ese preciso momento, lo más probable era que los miembros de su familia
lucharan por su vida del mismo modo en que yo quería hacerlo con las nuestras.
¿Llegaría a saber alguna vez el resultado de esta decisión?
¿Averiguaría que pasaría cuando todo se supiera? ¿Viviría suficiente para
enterarme?
Las perspectivas de que eso sucediera no parecían muy
halagüeñas.
El fiero deseó del destino de cobrarse con mi vida relucía
en unos ojos negros que me vigilaban por obligación, a la espera de que se
produjera el menor descuido para así librarse del pacto que habíamos hecho y
ese sería el instante en que yo moriría con toda certeza.
Legos, muy legos, en algún lugar del frio bosque, aulló un
lobo.
EL amor de vida…..
No puedo sentir esto… decía para mí misma en mis
pensamientos, creo que es la necesidad. Lo volvía a repetir, hace un par de
semanas me sentía intacta. Sin necesidad de cambio para poder huir asía otro
tipo de lugar, podía oír los pensamientos de Mike su lobo interno me está
matando.
Sabía que era una forma correcta, a mi manera de pensar tenía
miedo, miedo de causar más problemas.
Podía imaginármelo lleno de rabia y angustia, tenía miedo de
las reacciones que tomarían cuando supieran que todo esto de mi posible muerte
era una farza.
Mientras reflexionaba hacerla de todo ello, capte el olor
inconfundible de la persona que quería como hermano, mire de reojo y traje
saliva enseguida tenía miedo.
Ángel: Como llegaste? …Volviste a oír por las puertas Jacob
– le pregunte.
Jacob: No sé de qué me hablas – gruño.
Jacob: Temes que le diga a los demás, no te preocupes no
diré nada, lo se todo. – Inquirió sentándose en una silla.
Estaba perpleja. ¿Sabría todo acaso? ¿Y a que se debía la actitud tan
pasible? Edward todavía no había
llegado. Por lo general ese tipo de respuestas las esperaba de él, no de Jacob
que es más impulsivo.
Seguía rumiando el término
´´ No le diré nada a nadie ´´ con
esa tención habitual mientras lo veía sentándome frente a él. No era la palabra
correcta, para nada. Se necesitaba un término más expresivo para el compromiso
que estaba diciéndome, pero las palabras como ´´ Tranquila´´ sonaba muy mal cuando las usaba en una conversación común
con Jacob Black.
Jacob no tenía nada en mente, y ese vocablo era el origen de
la tensión que yo sentía.
Ángel: Me perdí de algo? Acaso tú no eres muy impulsivo? –
repuse con calma.
Jacob: algo así, solo se todo, sé que no quieres ver sufrir
a Bree ni a Michael, yo aria lo mismo.
Al fin había dándome
cuenta Edward no le había dicho nada y Jacob tampoco lo había descubierto por
fin pude respirar con calma.
Jacob: No quiero entrar en detalles pero, tranquila no diré
nada.
Ángel: Gracias-sonreí.
Jacob: te gusta Edward?
Esto me había ruborizado de inmediato. Eso era algo que no le podía explicar. Iba con
las normas de la gente normal.
Ángel: No, claro que no. Él también lo hace por Bree-sonreí
nerviosa.
Jacob: No me importa- gruño.
Ángel: La amas mucho? –le sonreí.
Jacob: Mucho, pero ella a mí no.
Ángel: Podría cambiar de opinión-sonreí con cara de malicia.
Jacob: No la obligare – me miro con desaprobación.
Ángel: No la obligaras, ella misma se dará cuenta quien es
mejor para ella-sonreí.
Jacob: Ella, salió a buscarte y dicen que cayó en un pozo-
dijo con confusión.
Ángel: Que? –chasque mi boca y apreté mis puños.
Ángel: Creí que Edward la cuidaba- dije furiosa.
Jacob: Bueno creo que tú la tiraste antes al vació- la miro
frunciendo el ceño.
Jacob: ella está bien, no deberías preocuparte, tú hiciste
que todo esto pasara.
Ángel: ….. – Suspire con dolor a tan intrigante respuesta.
Narra Bree
Me sentía aun con un poco de dolor abdominal, sentía que mi
cabeza estaba a punto de estañar comenzó abrir los ojos, y vi de inmediato frente a mí una silueta que me miraba tensa.
Alice, la hermana menor pero muy terca aparto su vista asía
afuera haciendo que yo volteara con ella. Alice acaricio con la mirada la
reluciente pintura amarilla del Porsche.
Alice: Aun no he tenido oportunidad de conducirlo.
Suspiro.
Que estúpida, repetí para mí misma, había olvidado por
completo, que Edward le había prometido a Alice regalarle el Auto si cuidaba
bien de mí, y yo arruine eso, me sentía culpable.
Bree: Perdona- Conseguí soltar entre el castañeo de dientes.
Alice: Me parece que te caería bien una ducha caliente- dijo
con brusquedad mientras se incorporaba a verme.
-Sí.
Ella frunció la boca y estudio mi rostro con cuidado.
Alice: Quieres hablar de ello?
Bree: No.
Ella asintió con la cabeza pero sus ojos relucían
curiosidad.
Bree: Y Feel?
Alice: Tranquila, he hablado con él, no te preocupes.
Bree. Me siento bien con los cuidados de todos ustedes, de
verdad. No puedo irme a casa?
--- Reaccionó con una mueca.
Bree: No importa, Alice. Me quedare si esto te facilita las
cosas.
Alice: Gracias.
En esos días pude
caminar un poco aun me dolió parte de la espalda. Cuando caminaba.
Este día me acosté temprano y volví acurrucarme en el sofá
de Edward.
Aún era de noche cuando desperté. Estaba a aturdida, pero
sabía que todavía no había amanecido. Cerré los ojos y me estire, rodando de
lado. Necesite unos momentos antes de comprender que debería haberme caído de
bruces con aquel movimiento, y que, por el contrario, estaba mucho más cómoda.
Retrocedí en un intento de ver a mí alrededor. La oscuridad
era mayor que la de los días anteriores. Las nubes eran demasiado espesas para
que la luna traspasara.
---- Lo siento- Murmuro el tan bajito que su voz parecía
formar parte de las sombras-. No pretendía despertarte.
Me tense a la espera de un estallido de furia de su parte y
por la mía, pero no hubo más que la paz y la quietud de la obscuridad de su
habitación. Casi podía deleitarme con la dulzura del reencuentro en el aire,
una fragancia diferente de la de su aroma de su aliento. El vació de nuestra
separación dejaba de su propio regusto amargo, algo de lo que no me percataba
hasta que se había alegado.
No saltaron chispas en el espacio que nos separaba. La
quietud era pacifica, no como la calma previa a la tempestad, si no como una
noche clara a la que no le había afectado el menor atismo de la tormenta.
Me daba igual que debiera estar enfadada con él. No me
preocupaba que tuviera que estar enojada con todos. Extendí los brazos asía
delante, halle sus manos en las penumbras y me acerque a Edward cuyos brazos me
acunaron contra su pecho. Mis labios buscaron a tientas los suyos por la
garganta y el mentón hasta alcanzar su objetivo.
Me beso con dulzura durante unos segundos y luego rio entre
dientes.
Edward: Venia preparado para soportar una ira que
empequeñeciera la de los osos pardos, Y
¿Con que me encuentro? Debería hacerte enojar más a menudo.
Bree: Dame un minuto para que me prepare- bromee mientras lo
besaba de nuevo.
Edward: Esperare todo lo que quieras- Susurraron sus labios
mientras rozaban los míos y hundía sus dedos en mi cabello.- y extrañaba tu
olor
Bree: pareciera que hubieras olido algo , siempre dices eso
cuando están cerca de un lobo- lo mire entre las penumbras.
Bree: Acaso?... estuviste con uno-suspire en su pecho-.
Sentí su cuerpo más tenso ante mí, que hacía que me apretara
más contra él.
Edward: No debes confiar en mi tanto Bree
Bree: Que?.. Acaso escondes a mi hermana- solté una risita –
Edward: No.
Soltó de inmediato para abrasarme Más.
Bree: confió en ti, tu jamás me mentirías-bese enseguida su
cuello.
Edward: esperare algún día en la mañana, para que cambies de
opinión respecto a mí.
Bree: Lo que digas.
Edward: Bienvenida a casa- dijo mientras sus fríos labios me
besaban dejaba de la mandíbula-. Me alegra que hayas vuelvo.
Bree: Eso es genial.
Edward: Hum- coincidió mientras yo apretaba mis brazos en su
cuello.
Su mano descubrió una curva alrededor de mi codo y descendió
despacio por mi brazo y las costillas para luego recorrer mi cintura y avanzar por
mi pierna hasta la rodilla, donde se detuvo, y enrosco su mano en mi
pantorrilla.
Contuve el aliento. Edward jamás se permitía llegar tan
lejos. A pesar de la gelidez de sus manos, me sentí repentinamente acalorada.
Su boca se acercó a la base de mi cuello.
Edward: No es por atraer tu cólera antes de tiempo-murmuro-,
pero ¿ te importaría decirme que tiene de malo esta cama para que la rechaces?
Antes de que pudiera responder, antes incluso de que fuera
capaz de concentrarme suficiente para encontrarle sentido a sus palabras. Volvio a besarme.
……
Ángel: Edward no ha venido, quiero preguntarle de Bree-mire asía
la ventana.
Jacob: Te importa bree oh es que ya quieres verlo?-sonrió .
Ángel: No seas estúpido Jake
Jacob: Supongo que el prefiera estar con ella, porque te
fuiste?
Ángel: porque debía proteger a mi hermana, es algo que no te
puedo contar.
Jacob: ya lo sé-dijo con desanimo.
Ángel: Quiero que ella sea feliz
Jacob: lo que sucede es qué te está gustando Edward, acaso
no estas ardiendo de furia, lo siento Ángel..
Ángel: no es eso-dije frunciendo el ceño furiosa.
Jacob: Temes que Michael se quede con ella y se olvide de
ti.
Ángel: No es cierto, Jacob –suspire-, el me ama tanto como
yo a él.
Jacob: Deberías regresar, oh Bree podría quitártelo.
Ángel: tu deberías dejar al lado este intento de macho, que
no te queda, estas aquí, mientras Edward podría hacerle el amor a Bree, antes
que tú.
Sonrei maliciosa ante mi respuesta , ya que era totalmente estupida, pero.Esos intentos de Huida era innecesarios, tenía que regresar,
tenía que ver a Michael.Temia que Jacob tuviera razon.
TO CONTINUE…..






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