cancion oficial

sábado, 3 de agosto de 2013

NUM 9 /Parte 2


Narra Ángel


Todos mis intentos de huida habían sido infructuosos .Aun con el corazón en un puño, mire asía afuera  de la cabaña donde me encontraba aun recordando  como Bree se apresaba a defenderme. Su intensa concentración no me mostraba ni rastro de duda, a pesar que Michael la superaba en número. Sabía que no podía esperar ningún tipo de ayuda ya que, en ese preciso momento, lo más probable era que los miembros de su familia lucharan por su vida del mismo modo en que yo quería hacerlo con las nuestras.

¿Llegaría a saber alguna vez el resultado de esta decisión? ¿Averiguaría que pasaría cuando todo se supiera? ¿Viviría suficiente para enterarme?

Las perspectivas de que eso sucediera no parecían muy halagüeñas.

El fiero deseó del destino de cobrarse con mi vida relucía en unos ojos negros que me vigilaban por obligación, a la espera de que se produjera el menor descuido para así librarse del pacto que habíamos hecho y ese sería el instante en que yo moriría con toda certeza.

Legos, muy legos, en algún lugar del frio bosque, aulló un lobo.
EL amor de vida…..

No puedo sentir esto… decía para mí misma en mis pensamientos, creo que es la necesidad. Lo volvía a repetir, hace un par de semanas me sentía intacta. Sin necesidad de cambio para poder huir asía otro tipo de lugar, podía oír los pensamientos de Mike su lobo interno me está matando.

Sabía que era una forma correcta, a mi manera de pensar tenía miedo, miedo de causar más problemas.
Podía imaginármelo lleno de rabia y angustia, tenía miedo de las reacciones que tomarían cuando supieran que todo esto de mi posible muerte era una farza.

Mientras reflexionaba hacerla de todo ello, capte el olor inconfundible de la persona que quería como hermano, mire de reojo y traje saliva enseguida tenía miedo.

Ángel: Como llegaste? …Volviste a oír por las puertas Jacob – le pregunte.

Jacob: No sé de qué me hablas – gruño.

Jacob: Temes que le diga a los demás, no te preocupes no diré nada, lo se todo. – Inquirió sentándose en una silla.

Estaba perpleja. ¿Sabría todo acaso?  ¿Y a que se debía la actitud tan pasible?  Edward todavía no había llegado. Por lo general ese tipo de respuestas las esperaba de él, no de Jacob que es más impulsivo.

Seguía rumiando el término  ´´ No le diré nada a nadie ´´  con esa tención habitual mientras lo veía sentándome frente a él. No era la palabra correcta, para nada. Se necesitaba un término más expresivo para el compromiso que estaba diciéndome, pero las palabras como ´´ Tranquila´´  sonaba muy mal  cuando las usaba en una conversación común con Jacob Black.

Jacob no tenía nada en mente, y ese vocablo era el origen de la tensión que yo sentía.

Ángel: Me perdí de algo? Acaso tú no eres muy impulsivo? – repuse con calma.

Jacob: algo así, solo se todo, sé que no quieres ver sufrir a Bree ni a Michael, yo aria lo mismo.









Al fin había dándome cuenta Edward no le había dicho nada y Jacob tampoco lo había descubierto por fin pude respirar con calma.

Jacob: No quiero entrar en detalles pero, tranquila no diré nada.

Ángel: Gracias-sonreí.

Jacob: te gusta Edward?

Esto me había ruborizado de inmediato.  Eso era algo que no le podía explicar. Iba con las normas de la gente normal.

Ángel: No, claro que no. Él también lo hace por Bree-sonreí nerviosa.

Jacob: No me importa- gruño.

Ángel: La amas mucho? –le sonreí.

Jacob: Mucho, pero ella a mí no.

Ángel: Podría cambiar de opinión-sonreí con cara de malicia.

Jacob: No la obligare – me miro con desaprobación.

Ángel: No la obligaras, ella misma se dará cuenta quien es mejor para ella-sonreí.

Jacob: Ella, salió a buscarte y dicen que cayó en un pozo- dijo con confusión.

Ángel: Que? –chasque mi boca y apreté mis puños.

Ángel: Creí que Edward la cuidaba- dije furiosa.

Jacob: Bueno creo que tú la tiraste antes al vació- la miro frunciendo el ceño.

Jacob: ella está bien, no deberías preocuparte, tú hiciste que todo esto pasara.


Ángel: ….. – Suspire con dolor a tan intrigante respuesta.





Narra Bree

Me sentía aun con un poco de dolor abdominal, sentía que mi cabeza estaba a punto de estañar comenzó abrir los ojos, y vi de inmediato  frente a mí una silueta que me miraba tensa.

Alice, la hermana menor pero muy terca aparto su vista asía afuera haciendo que yo volteara con ella. Alice acaricio con la mirada la reluciente pintura amarilla del Porsche.

Alice: Aun no he tenido oportunidad de conducirlo.

Suspiro.

Que estúpida, repetí para mí misma, había olvidado por completo, que Edward le había prometido a Alice regalarle el Auto si cuidaba bien de mí, y yo arruine eso, me sentía culpable.

Bree: Perdona- Conseguí soltar entre el castañeo de dientes.








Alice: Me parece que te caería bien una ducha caliente- dijo con brusquedad mientras se incorporaba a verme.

-Sí.

Ella frunció la boca y estudio mi rostro con cuidado.

Alice: Quieres hablar de ello?

Bree: No.

Ella asintió con la cabeza pero sus ojos relucían curiosidad.

Bree: Y Feel?

Alice: Tranquila, he hablado con él, no te preocupes.

Bree. Me siento bien con los cuidados de todos ustedes, de verdad. No puedo irme a casa?

--- Reaccionó con una mueca.

Bree: No importa, Alice. Me quedare si esto te facilita las cosas.

Alice: Gracias.

En esos días  pude caminar un poco aun me dolió parte de la espalda. Cuando caminaba.
Este día me acosté temprano y volví acurrucarme en el sofá de Edward.

Aún era de noche cuando desperté. Estaba a aturdida, pero sabía que todavía no había amanecido. Cerré los ojos y me estire, rodando de lado. Necesite unos momentos antes de comprender que debería haberme caído de bruces con aquel movimiento, y que, por el contrario, estaba mucho más cómoda.
Retrocedí en un intento de ver a mí alrededor. La oscuridad era mayor que la de los días anteriores. Las nubes eran demasiado espesas para que la luna traspasara.

---- Lo siento- Murmuro el tan bajito que su voz parecía formar parte de las sombras-. No pretendía despertarte.








Me tense a la espera de un estallido de furia de su parte y por la mía, pero no hubo más que la paz y la quietud de la obscuridad de su habitación. Casi podía deleitarme con la dulzura del reencuentro en el aire, una fragancia diferente de la de su aroma de su aliento. El vació de nuestra separación dejaba de su propio regusto amargo, algo de lo que no me percataba hasta que se había alegado.

No saltaron chispas en el espacio que nos separaba. La quietud era pacifica, no como la calma previa a la tempestad, si no como una noche clara a la que no le había afectado el menor atismo de la tormenta.
Me daba igual que debiera estar enfadada con él. No me preocupaba que tuviera que estar enojada con todos. Extendí los brazos asía delante, halle sus manos en las penumbras y me acerque a Edward cuyos brazos me acunaron contra su pecho. Mis labios buscaron a tientas los suyos por la garganta y el mentón hasta alcanzar su objetivo.

Me beso con dulzura durante unos segundos y luego rio entre dientes.



Edward: Venia preparado para soportar una ira que empequeñeciera la de los osos  pardos, Y ¿Con que me encuentro? Debería hacerte enojar más a menudo.

Bree: Dame un minuto para que me prepare- bromee mientras lo besaba de nuevo.

Edward: Esperare todo lo que quieras- Susurraron sus labios mientras rozaban los míos y hundía sus dedos en mi cabello.- y extrañaba tu olor

Bree: pareciera que hubieras olido algo , siempre dices eso cuando están cerca de un lobo- lo mire entre las penumbras.

Bree: Acaso?... estuviste con uno-suspire en su pecho-.

Sentí su cuerpo más tenso ante mí, que hacía que me apretara más contra él.










Edward: No debes confiar en mi tanto Bree

Bree: Que?.. Acaso escondes a mi hermana- solté una risita –

Edward: No.

Soltó de inmediato para abrasarme Más.

Bree: confió en ti, tu jamás me mentirías-bese enseguida su cuello.

Edward: esperare algún día en la mañana, para que cambies de opinión respecto a mí.


Bree: Lo que digas.






Edward: Bienvenida a casa- dijo mientras sus fríos labios me besaban dejaba de la mandíbula-. Me alegra que hayas vuelvo.

Bree: Eso es genial.

Edward: Hum- coincidió mientras yo apretaba mis brazos en su cuello.

Su mano descubrió una curva alrededor de mi codo y descendió despacio por mi brazo y las costillas para luego recorrer mi cintura y avanzar por mi pierna hasta la rodilla, donde se detuvo, y enrosco su mano en mi pantorrilla.

Contuve el aliento. Edward jamás se permitía llegar tan lejos. A pesar de la gelidez de sus manos, me sentí repentinamente acalorada. Su boca se acercó a la base de mi cuello.

Edward: No es por atraer tu cólera antes de tiempo-murmuro-, pero ¿ te importaría decirme que tiene de malo esta cama para que la rechaces?


Antes de que pudiera responder, antes incluso de que fuera capaz de concentrarme suficiente para encontrarle sentido a sus palabras. Volvio a besarme.

……

Ángel: Edward no ha venido, quiero preguntarle de Bree-mire asía la ventana.

Jacob: Te importa bree oh es que ya quieres verlo?-sonrió .

Ángel: No seas estúpido Jake

Jacob: Supongo que el prefiera estar con ella, porque te fuiste?

Ángel: porque debía proteger a mi hermana, es algo que no te puedo contar.

Jacob: ya lo sé-dijo con desanimo.

Ángel: Quiero que ella sea feliz

Jacob: lo que sucede es qué te está gustando Edward, acaso no estas ardiendo de furia, lo siento Ángel..

Ángel: no es eso-dije frunciendo el ceño furiosa.

Jacob: Temes que Michael se quede con ella y se olvide de ti.

Ángel: No es cierto, Jacob –suspire-, el me ama tanto como yo a él.

Jacob: Deberías regresar, oh Bree podría quitártelo.

Ángel: tu deberías dejar al lado este intento de macho, que no te queda, estas aquí, mientras Edward podría hacerle el amor a Bree, antes que tú.

Jacob:














 Sonrei maliciosa ante mi respuesta , ya que era totalmente estupida, pero.Esos intentos de Huida era innecesarios, tenía que regresar, tenía que ver a Michael.Temia que Jacob tuviera razon.


TO CONTINUE…..



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