cancion oficial

lunes, 5 de agosto de 2013

Núm. 9 Parte 3 /Ultima


El día siguiente fue mejor… Y peor.

Fue mejor porque no llovió, aunque persistió la nubosidad densa y obscura; y más fácil, porque sabía que podía esperar del día. Y claro ya había regresado a casa no tuve que dar un sermón a Feel ya que Alice lo había hecho por mí.

Fue peor porque estaba agotada. El ulular del viento alrededor de la casa no me había dejado dormir.
Después de haber pasado tiempo con Edward y su familia tenía que iniciar de nuevo con los labores de la casa. Y darme un poco de tiempo para mí.

Así que había decidido volver a  leer Cumbre Borrascosas por placer, era la novela que estábamos estudiando en la clase de Literatura, y también era la favorita de mi hermana, Ángel. La echo de menos, esté mes era más intrigante desde que llegue.

Y en ello estaba cuando Feel llego a casa.

Había perdido la noción del tiempo, por lo que me apresure a bajar las escaleras, sacar del horno las patatas y meter el filete para asarlo.

Feel: ¿Bree?- grito mi padre al oírme en la escalera.


¿Quién iba a ser si no?, Me pregunte.


Bree: Hola, Papa, bienvenido a casa.

Feel: Gracias.

Colgó el cinturón con la pistola y se quitó las botas mientras yo trajinaba en la cocina.
Que yo supiera, jamás había disparado en acto de servicio.
 Pero siempre la tenía preparada. Mi hermana decía que de niña, le quitaba las balas al llegar a casa. Imagino que ahora nos considera  lo bastante maduras como para no matarnos por accidente, Y no lo bastante deprimidas como para suicidarnos.

Feel: ¿Que vamos a comer? – Pregunto con recelo.

Mi madre solía practicar la cocina creativa, y sus experimentos culinarios no siempre resaltaban comestibles. Me sorprendió, y entristeció. Que todavía se acordara.

Bree: Filete con patatas –conteste para tranquilizarlo.

Parecía encontrarse fuera del lugar de la cocina, de pie y sin hacer nada, por lo que se marchó con pasos torpes al cuarto para ver la tele mientras yo cocinaba.

Prepare una ensalada al mismo tiempo en que hacia el filete y puse la mesa.
Lo llame en cuanto estuvo lista la cena y olfateo en señal de apreciación al entrar en la cocina.

Feel: Huele bien, Bree.

Bree: Gracias.

Comimos en silencio durante varios minutos, lo cual no resultaba nada incómodo. A ninguno de los dos nos disgustaba el silencio, aunque cuando mi hermana aún estaba aquí era difícil estar en silencio, le gustaba hacernos hablar, supongo que era igual a nuestra mama en ese aspecto.

En cierto modo,  teníamos caracteres compatibles  para vivir juntos, y si esto era así.

¿Porque  eligieron mal mis padres? ¿Porque no eligieron a su hija compatible?


Feel: Y bien, ¿Qué tal el instituto? ¿Has hecho alguna amiga, ahora que tú hermana desapareció con Michael? –sonrió divertido.

Bree: Bueno tengo unas cuantas clases  con una chica que se llama Jessica y me siento con sus amigas durante el almuerzo.-Respondí mientras daba otro mordisco a la carne.

Feel: ¿Sabes?,- dijo mientras masticaba la carne.

Feel: No me siento tan preocupado, sé que Michael la cuida muy bien, él es un excelente chico, esperó que lleguen pronto.

Suspiro.

Feel: La extraño.

Bree: Si lo sé, ella es increíble-sonrei.Para volver a comer.

Aquel gran énfasis de Feel me había causado un dolor fuerte en el pecho.

Feel: Bree, me refiero a que con ella eh pasado 18 años, comprendes.-dijo dulcemente casi parecía cantarlo, para no hacerme sentir mal.

Bree: Entiendo.

Era el discurso más largo que había  oído pronunciar a Feel. Debía dolerle mucho en el fondo el hecho de que mi hermana no este con él, y que yo esté aquí a lugar de ella.

Después de ese discurso. Nos quedamos callados y terminamos de cenar. Recogió la mesa mientras me ponía a fregar  los platos. Regreso al cuarto para volver a ver la tele.

Cuando termine de fregar. Subí con desgana  a hacer los deberes de matemáticas. Sentí que lo hacía por hábito. Ésa noche fue silenciosa, por fin. Agotada. Me dormí enseguida.

El resto de la semana transcurrió sin incidentes. Me acostumbre a la rutina de las clases sin Ángel. Aunque quería poder acostumbrarme. Ya era capaz de reconocer los rostros de cada una de las personas del instituto.
 En clase de  gimnasia los miembros de mi equipo aprendieron a no pasarme el balón y a interponerse delante de mí si el equipo contrario intentaba aprovecharse las carencias. Así que deje  ese consumo  con gusto.

Todos los días vigilaba la puerta con ansiedad esperando ver a Ángel entrar por esa puerta, pero mis esperanzas ya eran escasas.

Hasta donde yo sabía, los miembros de la manada no sabían nada, Edward tampoco podía olerla. Intentaba no pensar en ella, pero no conseguía reprimir del todo la preocupación de que Michael y yo fuéramos los culpables de su ausencia, por muy ridículo que pudiera parecer.

Feel  no estaba acostumbrado a quedarse en una casa habitualmente vacía, y lo pasaba en el trabajo. Limpie la casa, a veces en mis deberes Edward me ayudaba, pero tenerlo cerca y observando cada uno de mis movimientos me era difícil concentrarme. El sábado fui a la biblioteca fui sola ya que los Cullen tenían que casar.

Tenía pocos libros, por lo que no me importo hacerme de la tarjeta de socios. Pronto tenía que visitar Olympia o Seattle  y buscar una buena librería.

Me puse a calcular con despreocupación cuanta gasolina consumiría el monovolumen y el resultado me produjo escalofríos.

Durante todo el fin de semana cayo una lluvia fina, silenciosa, por lo que era excitante tener a mi novio conciliando mi sueño.

EN LA PUSH


Malditos pensamientos traje  para mí mismo. Tenía el dolor de cabeza  no tenía nada para calmarlo, necesitaba de ella.

Durante este mes me habían ya parecido siglos, por muy estúpido que suene, sin ella ya nada tiene sentido. Mucha gente me saludo el lunes por la mañana, tal perecía que creían alegrarme pero el contrario, para mí era como si tuvieran lastima de alguien que había perdido al amor de su vida.

Había perdido la noción del tiempo, tuve que dar un par de golpes en mi frente para poder reaccionar. Tenía que controlar cada uno de mis pensamientos, según Sam, ya lo estaba hartando con mis impertinencias.

Lo que ellos no podían comprender es que Ángel era mi vida entera, no solamente la amo y estoy enamorado.

Va más allá de eso, mas haya de todo lo que la conforma.

 Estoy  Imprimado.

Amarla es poco, la imprimación va más allá de todo, mas haya de mí.

Cuando la vez, tu centro cambio, ya no es la tierra la que te sujeta. Ya no importa nada, solo ella.
Si Ángel no hubiera me hubiera querido como yo a ella.

Eso no hubiera importado, yo hubiera sido lo que ella necesitara. Un amigo, un protector. Quién sea que ella necesitara. Amarla era y será todo para mí.

La podía oír…

 Michael: La oigo pensar –dije para mí mismo.

Había alegándome de todos, tenía que estar solo, pensar.

Esto me estaba siendo demasiado imposible, no podía aceptar la muerte de Ángel, todos decían que ella ya no estaba y que oírla pensar, solo era producto de mi imaginación.

Durante este momento había sentido un escalofrió recorrer todo mi cuerpo, lo cual me hizo acordarme de mi princesa, de Ángel.

Me puse a recordar sus besos, sus carisias, cada vez que la hacía mía la penetraba y la hacía gozar.
Cuando la hice mía por primera vez. Pasar de una pelea a decirle que era el amor de mi vida.

Flashback

Todo el camino se estuvo en silencio. Michael no sabía ni que decirle.. Y menos con lo que le hacía sentir Ángel desde el primer día en que la vio. Y es que todo para él era confuso.

 ¿Por qué se sonrojaba así? ¿Por qué con ella?

Michael siguió caminando no se dignó a esperar a Ángel. Solo camino a la casa, y entro.
Ángel se quedó desconcertada por la actitud de Michael, pero..

¿Por qué no la espero?

 Michael no quería sentir tan cosa, pero era imposible estaba imprimido.

Ángel entro a la casa. Tenía la oportunidad de haberlo dejado por su falta de caballerosidad, pero no lo hizo, por una simple cosa, el. Sabía todo de él, sabía quién era.

Un Lobo.

Ángel: ¿Qué te pasa? –Pregunte  un poco confundida por esa actitud que tomaba .

Michael: Nada, no me pasa nada –dijo seco

 Había caminado hacia la cocina, abrió el refrigerador y saco una cerveza, la abrió y camino al sofá, se sentó en él y prendió el televisor sin prestarme atención.

Ángel: ¿Nada? Michael ¡Estas actuando tan raro y estúpido! ¿Qué hice mal? –Pregunte frustrada.

Michael:  ¡Nada Ángel! –Susurro al final y cerró los ojos, dando un trago a su cerveza.

Ángel: Pero, la que debería estar así soy yo. Es tan rápido saber quién eres-suspire frustrada.

Ángel: Odio tu maldito comportamiento-suspire.

Michael:  ¡Basta!

Dio un golpe en la mesa  frente al sofá, provocando que me exaltara triste.
Se levantó y camino hacia su habitación. Lo cual me hizo seguirlo.

Ángel: ¿Entonces porque me evitas? – grite triste.

Michael: ¡Joder! ¿Quieres saber que tengo? –Le dijo cabreado.

Ángel: ¡Sí! ¿Por qué crees que lo pregunto eh? – dije fastidiada.

 Michael:  ¡Lo que pasa es que me muero por besarte! –me afirmo.

Me había quedado perpleja , sin saber que decir.

Ángel: Creo... Qué... Debo irme... a mí. Casa–Conteste nerviosa evitando su mirada.

Tome la manilla de la puerta realmente ruborizada, ante su confesión.
 Estaba a punto de salir cuando Michael lo había impedido.

Michael: ¡No te vayas! –me dijo entre susurros.

 Me  pego a la pared, nuestro cuerpo se pegó, y podría decirse que parecíamos  uno solo.

Ángel: ¿Qué... Que haces? –Balbucee mirando sus labios tentadores.

Michael: ¿Qué quieres que haga  mi princesa? – me Murmuro en mi oído provocando estremecerme.
Coloco sus manos en mi cintura.

Ángel: No... No... –metió sus manos dentro de mi blusa para así enterrar su nariz en mi cuello.

Michael: ¿No qué? –Le susurro, y mordió su cuello.

Ángel: No –Suspire excitada- se... No se.

Michael: ¿Quieres?–Empezó a pasear su nariz por su cabello, por su cara- Hacer algo en especial?

Me susurro lento pero sensualmente.

Ángel: Quiero hacer lo que estás pensando en estos momentos

Lo mire mordiéndome los labios, me estaba bloqueado pero lo deseaba tanto. Atrapé su cuello  acercándolo a  mí, ahora si para poder besarlo.

Su boca se abrió para mí, fue un beso lento, pero a ella... le encantaban esos besos, los lentos

¿Por qué?

 Ella decía que así lo disfrutabas más, que así se sentía mejor.

Michael la tomo de la cintura y la jalo hacia la cama, en un dos por tres, ella estaba ya tocando la cama con sus piernas, Michael la recostó lentamente y después se subió encima de ella.

Ángel: Michael –susurre agitada.

Michael: ¿Mmm? –Coloco sus manos en la orilla de su blusa, y comenzó a sacarla, cuando esta estuvo fuera del juego, Michael me había  acariciado los senos.

Ángel: ¿No me harás daño? –Le pregunto inocente, mientras lo miraba a los ojos.

Ángel: Me refiero  a que eres un lobo y yo una simple humana, no soy nada.- sonreí tímidamente.

Michael: No... –Suspiro- Nunca lo haría. Ángel tu eres todo para mí.

La había besado más fuerte con más pasión  le encantaba sentir  la lengua de Ángel, dentro de su boca.
 Michael empezó a sacarse la ropa, quedándose en unos bóxers, mientras Ángel   ya estaba desnuda ante mí, mis dedos estaban pellizcándole los pezones, mientras se arqueaba Ángel rosaba mi miembro Ya erecto.

Ella paseo sus manos sobre mi espalda, acariciando cada parte que tenía, aleje sus manos, Angel estaba a punto de protestar.

Pero enseguida metí mi lengua, y lambí uno de sus pezones

–Gimió-

Había comenzado a succionarlos, mientras una de mis manos bajaba a su vagina.
 Haciendo que esta se empapara por mis caricias. Metí  dos de mis dedos dentro de ella

Haciéndola arañar mi espalda, al sentir esas caricias...

 Esos dedos  salían y entraban dentro de ella. Abandone el pezón de Ángel  y bese su otro seno para así subir a sus labios.

 Que ya estaban anhelando que los besara.

Mordisquee su labio, mientras me acomodaba mejor.
Seguí  metiendo y sacando los dedos.

Ya quería que llegara ese momento donde la hacía mía, donde le metía mi pene hasta dentro, saco los dedos y la mire.

Amaba su mirada, cada una de sus facciones me hacían excitar mas. Amaba ser yo el que le provocara cerrar los ojos, de tanto placer que se estaba apoderando de su cuerpo gracias a mí.

Ángel: Michael – me susurro, pero esta vez... decía mi nombre entrecortado asiendo desear mas penetrarla.
  Ella quería más... Quería que la siguiera tocando.

Michael:  Dime.. –Le susurre y besando su mejilla, bajando por su cuerpo, por sus pechos... y por ultimo su ombligo.-tenía que excitarla más.

Ángel: Hazme tuya.. Ya –Le suplique.

Me senté en la cama recargándome a la pared, sentó a Ángel encima de mí pero aun sin penetrarla.
 Le acaricie la espalda, y después termine bajando mis manos, por ese hermoso, grande, y excelente culo.

Me acomode mejor, y de un momento a otro le metí el pene en una sola embestida.
Ángel  entre abrió la boca, y soltó varios gemidos... Dios nuevas sensaciones.

Para ella Y para mi igual... pero no nuevas sensaciones de placer.. Si no nuevas sensaciones, raras que jamás él hubiera pensado sentir.

 Ángel  empezó a saltar encima mí mientras yo le ayudaba con las caderas.

Michael: Móntame más

Ángel empezó a hacerlo un poco más rápido mientas yo sostenía de los hombros

 - Mas rápido..

Sentía como empezaba a chorear, como sus flujos empezaban a empaparle los muslos a ella y a mí, se había corrido antes que yo, pero segundos después yo lo hice, llenando a Ángel de su propio placer.

 Minutos después se había dejado de correr, salí lentamente, y no me había dado cuenta, que se había quedado dormida sobre mi hombro.

 La mire con ternura, estaba cansada.

La recosté en la cama, después  hice lo mismo quedándonos dormidos.

 Al día siguiente abrí los ojos de par en par, y mire a Ángel que estaba acurrucada en mi pecho, mientras su pecho subía y bajaba..

El cabello alborotado sobre la almohada, se veía tan tierna.

 Pasee la yema de mis  dedos por sus mejillas, después baje por su cuello y termine en sus hombros desnudos.

Nunca me hubiera imaginado que terminaría así con ella, y menos me hubiera imaginado lo que me hizo sentir..
de pronto se sonrojo.

Ángel abrió los ojos para encontrarse con los ojos míos,  sus mejillas estaban sonrojadas, ella sonrió de lado y me dio un beso en los labios.

Ángel: Buenos días –Murmure contra sus labios para volverlo a besar, pero esta vez le mordí el labio lentamente.

Segundos después  sentí algo que chocaba contra de mi entrepierna..

Michael estaba excitado.

Michael:  Y que buenos.. –Susurre acariciándole las caderas con una mano, bajo las sabanas.

Ángel:  ¡Eres un cochino! -sonreí.

Michael: ¿Yo? –Pregunte incrédulo.

Ángel: ¡Sí! No entiendo como a penas te despiertas y ya estas duro como roca –
Sonreí, pero al sentir como Michael me había pegado a él, haciendo que un ahogado gemido saliera de mis labios haciendo excitarme.

Michael: Tú lo has provocado... Él no se pone así por si solo –Le dije bromista
Ángel se rozó contra él.

 Angel: Michael –Le grite.

Michael: ¿Qué? –Le murmure al oído y empecé a besarlo, mientras el cuerpo de Ángel se arqueaba y le daba roses.

Ángel: Para.. –Gime- Aun es de día y bueno... Yo
 Fue interrumpida, cuando.. Michael me había penetrado de un solo movimiento-
Ángel: Mike–Jadeo.

Michael:  Se siente tan bien.. –Le susurre y me acomode entre sus piernas, y se las abrí.

Ángel: ¿Qué se siente tan bien? –Susurre rasguñando sus nalgas.

Michael: Esto –Y empecé a moverme dentro de ella, mientras Angel apretaba las sabanas con sus manos.

Ángel: Entonces... no pares –Le suplique.

Todo esto me daba felicidad dentro de mis propios pensamientos, hacerle el amor.
Eran solo recuerdos…
TO CONTINUE….


No hay comentarios:

Publicar un comentario