El día siguiente fue mejor… Y peor.
Fue mejor porque no llovió, aunque persistió la nubosidad
densa y obscura; y más fácil, porque sabía que podía esperar del día. Y claro
ya había regresado a casa no tuve que dar un sermón a Feel ya que Alice lo
había hecho por mí.
Fue peor porque estaba agotada. El ulular del viento
alrededor de la casa no me había dejado dormir.
Después de haber pasado tiempo con Edward y su familia tenía
que iniciar de nuevo con los labores de la casa. Y darme un poco de tiempo para
mí.
Así que había decidido volver a leer Cumbre Borrascosas por placer, era la
novela que estábamos estudiando en la clase de Literatura, y también era la
favorita de mi hermana, Ángel. La echo de menos, esté mes era más intrigante
desde que llegue.
Y en ello estaba cuando Feel llego a casa.
Había perdido la noción del tiempo, por lo que me apresure a
bajar las escaleras, sacar del horno las patatas y meter el filete para asarlo.
Feel: ¿Bree?- grito mi padre al oírme en la escalera.
¿Quién iba a ser si no?, Me pregunte.
Bree: Hola, Papa, bienvenido a casa.
Feel: Gracias.
Colgó el cinturón con la pistola y se quitó las botas
mientras yo trajinaba en la cocina.
Que yo supiera, jamás había disparado en acto de servicio.
Pero siempre la tenía preparada. Mi hermana decía que de niña, le quitaba las
balas al llegar a casa. Imagino que ahora nos considera lo bastante maduras como para no matarnos por
accidente, Y no lo bastante deprimidas como para suicidarnos.
Feel: ¿Que vamos a comer? – Pregunto con recelo.
Mi madre solía practicar la cocina creativa, y sus
experimentos culinarios no siempre resaltaban comestibles. Me sorprendió, y
entristeció. Que todavía se acordara.
Bree: Filete con patatas –conteste para tranquilizarlo.
Parecía encontrarse fuera del lugar de la cocina, de pie y
sin hacer nada, por lo que se marchó con pasos torpes al cuarto para ver la
tele mientras yo cocinaba.
Prepare una ensalada al mismo tiempo en que hacia el filete
y puse la mesa.
Lo llame en cuanto estuvo lista la cena y olfateo en señal
de apreciación al entrar en la cocina.
Feel: Huele bien, Bree.
Bree: Gracias.
Comimos en silencio durante varios minutos, lo cual no
resultaba nada incómodo. A ninguno de los dos nos disgustaba el silencio,
aunque cuando mi hermana aún estaba aquí era difícil estar en silencio, le
gustaba hacernos hablar, supongo que era igual a nuestra mama en ese aspecto.
En cierto modo,
teníamos caracteres compatibles
para vivir juntos, y si esto era así.
¿Porque eligieron mal
mis padres? ¿Porque no eligieron a su hija compatible?
Feel: Y bien, ¿Qué tal el instituto? ¿Has hecho alguna
amiga, ahora que tú hermana desapareció con Michael? –sonrió divertido.
Bree: Bueno tengo unas cuantas clases con una chica que se llama Jessica y me
siento con sus amigas durante el almuerzo.-Respondí mientras daba otro mordisco
a la carne.
Feel: ¿Sabes?,- dijo mientras masticaba la carne.
Feel: No me siento tan preocupado, sé que Michael la cuida
muy bien, él es un excelente chico, esperó que lleguen pronto.
Suspiro.
Feel: La extraño.
Bree: Si lo sé, ella es increíble-sonrei.Para volver a
comer.
Aquel gran énfasis de Feel me había causado un dolor fuerte
en el pecho.
Feel: Bree, me refiero a que con ella eh pasado 18 años,
comprendes.-dijo dulcemente casi parecía cantarlo, para no hacerme sentir mal.
Bree: Entiendo.
Era el discurso más largo que había oído pronunciar a Feel. Debía dolerle mucho
en el fondo el hecho de que mi hermana no este con él, y que yo esté aquí a
lugar de ella.
Después de ese discurso. Nos quedamos callados y terminamos
de cenar. Recogió la mesa mientras me ponía a fregar los platos. Regreso al cuarto para volver a
ver la tele.
Cuando termine de fregar. Subí con desgana a hacer los deberes de matemáticas. Sentí que
lo hacía por hábito. Ésa noche fue silenciosa, por fin. Agotada. Me dormí
enseguida.
El resto de la semana transcurrió sin incidentes. Me
acostumbre a la rutina de las clases sin Ángel. Aunque quería poder acostumbrarme.
Ya era capaz de reconocer los rostros de cada una de las personas del instituto.
En clase de gimnasia los miembros de mi
equipo aprendieron a no pasarme el balón y a interponerse delante de mí si el
equipo contrario intentaba aprovecharse las carencias. Así que deje ese consumo con gusto.
Todos los días vigilaba la puerta con ansiedad esperando ver
a Ángel entrar por esa puerta, pero mis esperanzas ya eran escasas.
Hasta donde yo sabía, los miembros de la manada no sabían
nada, Edward tampoco podía olerla. Intentaba no pensar en ella, pero no conseguía
reprimir del todo la preocupación de que Michael y yo fuéramos los culpables de
su ausencia, por muy ridículo que pudiera parecer.
Feel no estaba
acostumbrado a quedarse en una casa habitualmente vacía, y lo pasaba en el
trabajo. Limpie la casa, a veces en mis deberes Edward me ayudaba, pero tenerlo
cerca y observando cada uno de mis movimientos me era difícil concentrarme. El
sábado fui a la biblioteca fui sola ya que los Cullen tenían que casar.
Tenía pocos libros, por lo que no me importo hacerme de la
tarjeta de socios. Pronto tenía que visitar Olympia o Seattle y buscar una buena librería.
Me puse a calcular con despreocupación cuanta gasolina
consumiría el monovolumen y el resultado me produjo escalofríos.
Durante todo el fin de semana cayo una lluvia fina,
silenciosa, por lo que era excitante tener a mi novio conciliando mi sueño.
EN LA PUSH
Malditos pensamientos traje
para mí mismo. Tenía el dolor de cabeza no tenía nada para
calmarlo, necesitaba de ella.
Durante este mes me habían ya parecido siglos, por muy
estúpido que suene, sin ella ya nada tiene sentido. Mucha gente me saludo el
lunes por la mañana, tal perecía que creían alegrarme pero el contrario, para mí
era como si tuvieran lastima de alguien que había perdido al amor de su vida.
Había perdido la noción del tiempo, tuve que dar un par de
golpes en mi frente para poder reaccionar. Tenía que controlar cada uno de mis
pensamientos, según Sam, ya lo estaba hartando con mis impertinencias.
Lo que ellos no podían comprender es que Ángel era mi vida
entera, no solamente la amo y estoy enamorado.
Va más allá de eso, mas haya de todo lo que la conforma.
Estoy Imprimado.
Amarla es poco, la imprimación va más allá de todo, mas haya
de mí.
Cuando la vez, tu centro cambio, ya no es la tierra la que
te sujeta. Ya no importa nada, solo ella.
Si Ángel no hubiera me hubiera querido como yo a ella.
Eso no hubiera
importado, yo hubiera sido lo que ella necesitara. Un amigo, un protector.
Quién sea que ella necesitara. Amarla era y será todo para mí.
La podía oír…
Michael: La oigo
pensar –dije para mí mismo.
Había alegándome de todos, tenía que estar solo, pensar.
Esto me estaba siendo demasiado imposible, no podía aceptar la
muerte de Ángel, todos decían que ella ya no estaba y que oírla pensar, solo
era producto de mi imaginación.
Durante este momento había sentido un escalofrió recorrer
todo mi cuerpo, lo cual me hizo acordarme de mi princesa, de Ángel.
Me puse a recordar sus besos, sus carisias, cada vez que la hacía
mía la penetraba y la hacía gozar.
Cuando la hice mía por primera vez. Pasar de una pelea a
decirle que era el amor de mi vida.
Flashback
Todo el camino se estuvo en silencio. Michael no sabía ni
que decirle.. Y menos con lo que le hacía sentir Ángel desde el primer día en
que la vio. Y es que todo para él era confuso.
¿Por qué se sonrojaba
así? ¿Por qué con ella?
Michael siguió caminando no se dignó a esperar a Ángel. Solo
camino a la casa, y entro.
Ángel se quedó desconcertada por la actitud de Michael,
pero..
¿Por qué no la espero?
Michael no quería
sentir tan cosa, pero era imposible estaba imprimido.
Ángel entro a la casa. Tenía la oportunidad de haberlo
dejado por su falta de caballerosidad, pero no lo hizo, por una simple cosa,
el. Sabía todo de él, sabía quién era.
Un Lobo.
Ángel: ¿Qué te pasa? –Pregunte un poco confundida por esa actitud que tomaba .
Michael: Nada, no me pasa nada –dijo seco
Había caminado hacia
la cocina, abrió el refrigerador y saco una cerveza, la abrió y camino al sofá,
se sentó en él y prendió el televisor sin prestarme atención.
Ángel: ¿Nada? Michael ¡Estas actuando tan raro y estúpido!
¿Qué hice mal? –Pregunte frustrada.
Michael: ¡Nada Ángel!
–Susurro al final y cerró los ojos, dando un trago a su cerveza.
Ángel: Pero, la que debería estar así soy yo. Es tan rápido saber
quién eres-suspire frustrada.
Ángel: Odio tu maldito comportamiento-suspire.
Michael: ¡Basta!
Dio un golpe en la mesa frente al sofá, provocando que me exaltara
triste.
Se levantó y camino hacia su habitación. Lo cual me hizo
seguirlo.
Ángel: ¿Entonces porque me evitas? – grite triste.
Michael: ¡Joder! ¿Quieres saber que tengo? –Le dijo
cabreado.
Ángel: ¡Sí! ¿Por qué crees que lo pregunto eh? – dije
fastidiada.
Michael: ¡Lo que pasa es que me muero por besarte! –me
afirmo.
Me había quedado perpleja , sin saber que decir.
Ángel: Creo... Qué... Debo irme... a mí. Casa–Conteste
nerviosa evitando su mirada.
Tome la manilla de la
puerta realmente ruborizada, ante su confesión.
Estaba a punto de
salir cuando Michael lo había impedido.
Michael: ¡No te vayas! –me dijo entre susurros.
Me pego a la pared, nuestro cuerpo se pegó, y podría
decirse que parecíamos uno solo.
Ángel: ¿Qué... Que haces? –Balbucee mirando sus labios
tentadores.
Michael: ¿Qué quieres que haga mi princesa? – me Murmuro en mi oído provocando
estremecerme.
Coloco sus manos en mi cintura.
Ángel: No... No... –metió sus manos dentro de mi blusa para así
enterrar su nariz en mi cuello.
Michael: ¿No qué? –Le susurro, y mordió su cuello.
Ángel: No –Suspire excitada- se... No se.
Michael: ¿Quieres?–Empezó a pasear su nariz por su cabello,
por su cara- Hacer algo en especial?
Me susurro lento pero sensualmente.
Ángel: Quiero hacer lo que estás pensando en estos momentos
Lo mire mordiéndome los labios, me estaba bloqueado pero lo
deseaba tanto. Atrapé su cuello acercándolo
a mí, ahora si para poder besarlo.
Su boca se abrió para mí, fue un beso lento, pero a ella...
le encantaban esos besos, los lentos
¿Por qué?
Ella decía que así lo
disfrutabas más, que así se sentía mejor.
Michael la tomo de la cintura y la jalo hacia la cama, en un
dos por tres, ella estaba ya tocando la cama con sus piernas, Michael la
recostó lentamente y después se subió encima de ella.
Ángel: Michael –susurre agitada.
Michael: ¿Mmm? –Coloco sus manos en la orilla de su blusa, y
comenzó a sacarla, cuando esta estuvo fuera del juego, Michael me había acariciado los senos.
Ángel: ¿No me harás daño? –Le pregunto inocente, mientras lo
miraba a los ojos.
Ángel: Me refiero a
que eres un lobo y yo una simple humana, no soy nada.- sonreí tímidamente.
Michael: No... –Suspiro- Nunca lo haría. Ángel tu eres todo
para mí.
La había besado más fuerte con más pasión le encantaba sentir la lengua de Ángel, dentro de su boca.
Michael empezó a
sacarse la ropa, quedándose en unos bóxers, mientras Ángel ya
estaba desnuda ante mí, mis dedos estaban pellizcándole los pezones, mientras
se arqueaba Ángel rosaba mi miembro Ya erecto.
Ella paseo sus manos sobre mi espalda, acariciando cada
parte que tenía, aleje sus manos, Angel estaba a punto de protestar.
Pero enseguida metí mi lengua, y lambí uno de sus pezones
–Gimió-
Había comenzado a succionarlos, mientras una de mis manos bajaba
a su vagina.
Haciendo que esta se
empapara por mis caricias. Metí dos de
mis dedos dentro de ella
Haciéndola arañar mi espalda, al sentir esas caricias...
Esos
dedos salían y entraban dentro de ella. Abandone
el pezón de Ángel y bese su otro seno
para así subir a sus labios.
Que ya estaban
anhelando que los besara.
Mordisquee su labio,
mientras me acomodaba mejor.
Seguí metiendo y
sacando los dedos.
Ya quería que llegara ese momento donde la hacía mía, donde
le metía mi pene hasta dentro, saco los dedos y la mire.
Amaba su mirada, cada una de sus facciones me hacían excitar
mas. Amaba ser yo el que le provocara cerrar los ojos, de tanto placer que se
estaba apoderando de su cuerpo gracias a mí.
Ángel: Michael – me susurro, pero esta vez... decía mi
nombre entrecortado asiendo desear mas penetrarla.
Ella quería más... Quería que la siguiera
tocando.
Michael: Dime.. –Le
susurre y besando su mejilla, bajando por su cuerpo, por sus pechos... y por
ultimo su ombligo.-tenía que excitarla más.
Ángel: Hazme tuya.. Ya –Le suplique.
Me senté en la cama recargándome a la pared, sentó a Ángel
encima de mí pero aun sin penetrarla.
Le acaricie la
espalda, y después termine bajando mis manos, por ese hermoso, grande, y
excelente culo.
Me acomode mejor, y de un momento a otro le metí el pene en
una sola embestida.
Ángel entre abrió la
boca, y soltó varios gemidos... Dios nuevas sensaciones.
Para ella Y para mi
igual... pero no nuevas sensaciones de placer.. Si no nuevas sensaciones, raras
que jamás él hubiera pensado sentir.
Ángel empezó a saltar encima mí mientras yo le
ayudaba con las caderas.
Michael: Móntame más
Ángel empezó a hacerlo un poco más rápido mientas yo
sostenía de los hombros
- Mas rápido..
Sentía como empezaba
a chorear, como sus flujos empezaban a empaparle los muslos a ella y a mí, se
había corrido antes que yo, pero segundos después yo lo hice, llenando a Ángel
de su propio placer.
Minutos después se
había dejado de correr, salí lentamente, y no me había dado cuenta, que se
había quedado dormida sobre mi hombro.
La mire con ternura,
estaba cansada.
La recosté en la
cama, después hice lo mismo quedándonos dormidos.
Al día siguiente abrí
los ojos de par en par, y mire a Ángel que estaba acurrucada en mi pecho,
mientras su pecho subía y bajaba..
El cabello alborotado sobre la almohada, se veía tan tierna.
Pasee la yema de mis dedos por sus mejillas, después baje por su
cuello y termine en sus hombros desnudos.
Nunca me hubiera
imaginado que terminaría así con ella, y menos me hubiera imaginado lo que me
hizo sentir..
de pronto se sonrojo.
Ángel abrió los ojos para encontrarse con los ojos míos, sus mejillas estaban sonrojadas, ella sonrió
de lado y me dio un beso en los labios.
Ángel: Buenos días –Murmure contra sus labios para volverlo a
besar, pero esta vez le mordí el labio lentamente.
Segundos después sentí
algo que chocaba contra de mi entrepierna..
Michael estaba excitado.
Michael: Y que
buenos.. –Susurre acariciándole las caderas con una mano, bajo las sabanas.
Ángel: ¡Eres un
cochino! -sonreí.
Michael: ¿Yo? –Pregunte incrédulo.
Ángel: ¡Sí! No entiendo como a penas te despiertas y ya
estas duro como roca –
Sonreí, pero al sentir como Michael me había pegado a él, haciendo
que un ahogado gemido saliera de mis labios haciendo excitarme.
Michael: Tú lo has provocado... Él no se pone así por si
solo –Le dije bromista
Ángel se rozó contra él.
Angel: Michael –Le grite.
Michael: ¿Qué? –Le murmure al oído y empecé a besarlo,
mientras el cuerpo de Ángel se arqueaba y le daba roses.
Ángel: Para.. –Gime- Aun es de día y bueno... Yo
Fue interrumpida,
cuando.. Michael me había penetrado de un solo movimiento-
Ángel: Mike–Jadeo.
Michael: Se siente
tan bien.. –Le susurre y me acomode entre sus piernas, y se las abrí.
Ángel: ¿Qué se siente tan bien? –Susurre rasguñando sus
nalgas.
Michael: Esto –Y empecé a moverme dentro de ella, mientras Angel
apretaba las sabanas con sus manos.
Ángel: Entonces... no pares –Le suplique.
Todo esto me daba felicidad dentro de mis propios
pensamientos, hacerle el amor.
Eran solo recuerdos…
TO CONTINUE….
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